|
"Richard Pryor is an alchemist who can turn the darkest pain into the deepest comedy. [He] doesn't go for the jugular — he goes straight for the aorta."
-- Robin Williams
Escucho en la tele que el pasado 10 de diciembre murió Richard Pryor (también conocido -aunque en su casa- como Richard Franklin Lennox Thomas Pryor III) a los 65 años de edad (sí, aquel de la famosísima película -entre otras-: "No me chilles que no te veo"), gran comediante sin duda. Amante de los animales, con su muerte deja huérfana su ONG en pro de los animales que seguirá recaudando fondos para la causa. Fue honrado por PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) por oponerse a la captura de unos elefantes bebé para llevarlos al circo. También se oponía fervientemente a la práctica científica con animales incluso para investigar la enfermedad que él mismo padecía. Como relata su hija, Rain Pryor en su página personal, (y él mismo de forma irónica: "I'm a comedian, who had some success, and then I got MS") la esclerosis múltiple (MS) le apartó de la vida pública hace años hasta el final. Como dato curioso y relacionado con su dedicación a los animales, se enfrentó (junto a Alec Baldwin) a Burguer King pidiendo que alcanzara o superara los estandares de trato a los animales que estableció McDonalds. Toda mi vida preguntándome qué es mejor (o peor), si BK o MD... y ahora me entero (aunque las patatas de Burguer King siguen estando más buenas).
Tuvo una infancia dura, y una madurez no menos dramática, pero aún así siempre estaba dispuesto a una risas. De pequeño sufrió una violación, abusos por parte de un cura católico y vio a su madre (prostituta de profesión) "montándoselo" con el alcalde de Peoria (su ciudad natal) y huyendo posteriormente de su lado cuando tenía 10 años. Debido a esto buscaba refugio en el cine de John Ford y Howard Hawks que le sirvió de inspiración para más tarde. Fue expulsado del colegio a los 14 y se puso a trabajar en trabajos tan diversos como portero de un club de striptease, limpiabotas, camionero... Más tarde se topó con problemas con la justicia y otras adversidades de tipo reivindicativo social y racial, y tuvo que dejar el servicio militar por altercados con otros compañeros.
Se inció en el espectáculo a los 12 años, pero fue durante los 60 que se dedicaba a lo que ahora está tan de moda: los monólogos en los bares, y esto después de darse cuenta que la canción no era su fuerte. En 1980, tras superar problemas con las drogas, crea su propia compañía de producción y relata su vida en la autobiógrafica "Jo jo Dancer, Your Life is Calling". Tres años después de rodar Superman III junto a Christopher Reeves (y cobrar un millón de dólares más que él), en 1986, le diagnosticaron esclerosis múltiple.
Esta es brevemente la historia de este gran hombre, de forma que podamos hacernos una vaga idea de quien fue.
"I Ain't Dead Yet, Motha' fucker!" --Richard Pryor
|